martes, 15 de noviembre de 2022

Disfagia

La disfagia es la dificultad para tragar, o sea tener complicaciones con el descenso de alimentos y líquidos.
Hay distintos casos, en algunos casos la deglución es imposible y en cambio otros la pueden llevar a cabo con mucha dificultad y en algunos casos incluso con dolor. Esta dificultad de deglución es más frecuente en adultos de edad avanzada pero puede aparecer a cualquier edad.

Como sabemos la deglución es un mecanismo muy complejo en el que están afectados numerosos músculos y nervios, por lo que cualquier afectación en estos músculos o nervios puede causar disfagia.

Algunos de los síntomas que puede presentar una persona con disfagia son: dolor al tragar, imposibilidad de tragar, sensación de que la comida se queda atascada en la garganta, el pecho o incluso detrás del esternón, babeo, ronquera, regurgitación…



Cuidados de enfermería 

Como hemos comentado antes hay distintos niveles de disfagia, por lo que lo primero que debemos hacer es valorar el estado de nuestro paciente. El principal objetivo que vamos a fijarnos va a ser mantener una correcta nutrición e hidratación.

Para mantener una buena hidratación probablemente tendremos que dar el agua añadiéndole espesante, para conseguir una textura que el paciente pueda llegar a tragar. Os dejo un video dónde explica las diferentes texturas que se consiguen con el espesante y como se prepara.


Una de las cosas a las que tenemos que prestar especial atención es la posición en la que se encuentra el paciente en el momento en el que va a ingerir la comida, en caso de que el paciente esté encamado elevaremos el cabecero de la cama al menos 45º, en cambio si se encuentra sentado le pediremos que se siente con la espalda lo más recta posible y los pies apoyados.

Si nos encontramos ante un caso muy grave de disfagia puede llegar a ser necesaria la colocación de una sonda nasogástrica para mantener una buena alimentación, la utilización de la sonda es recomendable cuando el paciente presenta un bajo nivel de consciencia.

Por último, como personal sanitario responsable de la administración de la medicación, debemos asegurarnos de que estos son ingeridos completamente y en caso de incapacidad del paciente debemos comunicarlo al equipo médico.

Es recomendable tener a mano también un equipo de aspiración para poder aspirar al paciente en caso de atragantamiento.





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